La templanza, Nada Con Exceso, Todo Con Medida

La templanza, es un hábito bueno, una virtud cardinal. Con todos los avances y comodidades a los que tenemos acceso en el mundo moderno, es constante nuestra necesidad de “medirnos”. Una sociedad del bienestar como la nuestra, requiere de especial énfasis en la templanza.
Los excesos sólo se dan en el hombre. Un animal una vez que satisface su necesidad está contento. El hombre sin embargo, puede sobrepasarse, y ser un pecador constante.