Hoy nos unimos de diferentes partes del mundo, desde la China, África, Europa, Norte, Centro y Sur América. Nos congregamos todos bajo una sola voz, un solo espíritu en honor a la Santísima Trinidad, por la intercesión y presencia de Nuestra Madre Celestial, bajo su Sagrado Manto. Unidos a la Iglesia militante, purgante y triunfante, ofrecemos este Santo Rosario de Reparación al Inmaculado Corazón de María en la Divina Voluntad de Dios Padre, en Su Divino Amor.