hago el mal que no quiero

“Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago”

Hay el “yo” que quiere hacer lo que Dios quiere, pero también hay el pecado que vive en “mí”. Los seres humanos son criaturas complicadas. Tenemos en nosotros un espíritu, un alma y un cuerpo. Estos son distintos.