Doctora de la Iglesia

1 de Octubre, Santa Teresita de Lisieux

Vivir de amor es darse sin medida,
sin reclamar salario aquí en la tierra.
¡Ah, yo me doy sin cuento, bien segura
de que en amor el cálculo no entra!
Lo he dado todo al corazón divino, que rebosa ternura.
Nada me queda ya… Corro ligera.
Ya mi única riqueza es, y será por siempre
¡vivir de amor!