Nunca llegaremos a comprender lo suficientemente claro que una limosna, pequeña o grande, dada en favor de las almas sufrientes, se la damos directamente a Dios. El acepta y recuerda como si se la hubieran dado directamente a Él mismo.

El inmenso poder de las misas por las almas del Purgatorio.Hay consenso entre los cristianos que creen en la base sobrenatural del cristianismo, que muchos muertos van al purgatorio y que las misas ofrecidas por ellos son de vital importancia para conducirlos al cielo.

“No es raro”, “que las almas de los difuntos aparezcan en la vida. Una y otra vez, Dios ha permitido estas manifestaciones, ya sea para despertar a los vivos de sus omisiones y torpezas, o con el fin de que las almas abandonadas pueden obtener un alivio más rápido“.