Longinos, de Centurión a Santo

“El centurión y los que estaban con él custodiando a Jesús, cuando vieron el terremoto y las cosas que sucedían, se asustaron mucho, y dijeron: En verdad éste era Hijo de Dios”.

VIDA DE SAN JOSÉ II Cap 2

Aunque el Santo estuviera ocupado en el trabajo, no perdía la memoria de todo lo que hasta ahora he dicho, sin embargo, era continua su petición aún durante el tiempo de su trabajo, y en todo otro tiempo, suplicando continuamente a su Dios a quien siempre tenía presente en su mente.