El Santo Silencioso. 10 Virtudes y 15 cosas admirables que todo hombre debe imitar de san José

Ni una sola vez en la Biblia oímos una palabra del gran San José. Este silencio de san José es muy elocuente; nos enseña una actitud fundamental para entrar en profunda oración: el silencio.

Especial preparatorio al 20-02-20. "Haciendo sonreír a la Santísima Virgen". La santidad de Jacinta, la admirable vidente de Fátima

Jacinta era de clara inteligencia; ligera y alegre. Siempre estaba corriendo, saltando o bailando. Vivía apasionada por el ideal de convertir pecadores, a fin de arrebatarlos del suplicio del infierno, cuya pavorosa visión tanto le impresionó.

Una vez exclamó: ¡Qué pena tengo de los pecadores! !Si yo pudiera mostrarles el infierno!