De los tres días santos, el sábado santo es el más olvidado por la reflexión cristiana.

El sudario en Turín ha sido objeto de múltiples estudios para certificar su veracidad, tipo de sangre, impresión, no había existido una acción de poder modelar en tres dimensiones ese cuerpo contenido allí. La tela del Sudario con dimensiones de 4.40 x 1.10 metros en tejido en espiguilla contiene imágenes visibles dorsales y frontales de un hombre torturado. 

Esta coronilla está compuesta por las dos oraciones dictadas por el Ángel de la Paz, San Miguel Arcángel, en sus tres apariciones a los pastorcitos de Fátima Jacinta, Francisco y Lucía. El recomendó rezar con asiduidad estas oraciones para reparar las terribles injurias que se comenten contra el Santísimo Sacramento, contra Dios y todo lo Santo.

En tiempos de conflictos entre personas, grupos étnicos y religiosos, naciones, intereses económicos y políticos, Jesús dice que la respuesta no es el enfrentamiento y la violencia, sino el amor, la persuasión y la reconciliación. Incluso cuando parece que no logramos nada con estos esfuerzos, plantamos semillas de paz, que traerán fruto a su debido tiempo. La justicia de nuestra causa es nuestra fuerza.

Pedro es un apóstol que ha dudado mucho. Cuando Jesús anuncia su Pasión, para él es un sorpresa, y llegará a negar a Cristo. Tal vez tenía que pasar por todo esto para ser verdadero testimonio de Dios, con una fe purificada por la prueba.

es.la-croix.com 22 de enero de 2018