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levántate y anda. QUÉDATE conmigo señor.

“No tengo plata ni oro, pero te doy lo que tengo: en nombre de Jesucristo Nazareno, levántate y anda»”

Salmo del silencio

Aquí estoy, Señor, como un grano de arena en el desierto.
Aquí estoy, Señor, a pie descalzo en tu espera.
Aquí estoy, con el corazón abierto a la escucha.
Aquí estoy, Señor, buscando paz en tu respuesta.

Señor… Dame un corazón Puro

Dios mío, aunque me duela, quita de mi interior todas aquellas malas inclinaciones, falsas pasiones, deseos mundanos que quieren separarme de tu amor, aleja de mí todo lo que entorpece mi unión y relación contigo. Saca de mi corazón todo lo que no proviene de Ti, porque quiero ser grato a tus ojos.

Reinado de los Tres Sagrados Corazones de Jesús, María y José

El Triunfo del Inmaculado Corazón de María está señalado especialmente por la efusión del Espíritu Santo, para hacer amar a Jesús Sacramentado, trayendo una Era de Paz, que depurará el sacerdocio de las impurezas que lo han deshonrado y lo restaurará con el brillo de la santidad de Jesucristo, sumo y eterno Sacerdote.