Así fue el anuncio y la encarnación del verbo divino, RELATO DE LA hNA. MARÍA CECILIA bAIJ, Religiosa benedictina

A primera vista el Santo esposo la vio sobre manera más bella y graciosa con el rostro lleno de esplendor, y quedó admirado de ello, sintiendo en sí mismo una veneración muy grande hacia su esposa, pero creyó que Ella había tenido algún éxtasis y que había tratado con Dios en la oración.