La oración por nuestros Difuntos es un gesto de importantísimo valor que nos hace crecer en la fe y a través del cual conseguimos la gracia de la vida eterna para nuestros familiares y amigos que han fallecido.

En la hora postrera, cuando el cuerpo se desmorona y el espíritu pugna por salir de la materia, conviene tener algún conocimiento de las señales de muerte inminente, para que así puedan los que asisten al enfermo auxiliarle con oportunidad en tan apurado trance.