Demonio

El diablo no está en todas partes, pero no lo busques – por si acaso

“Unos se hicieron más soberbios, otros no tanto. Cada ángel rebelde fue deformándose más y más, cada uno en unos pecados específicos. Así como, por el contrario, los ángeles fieles se fueron santificando progresivamente. Unos ángeles se santificaron más en una virtud otros en otra… los ángeles fueron admitidos a la presencia divina, y a los demonios se les dejó que se alejaran”.

¡…Líbranos del Mal!

“El mal no es una abstracción, sino que designa una persona, Satanás, el Maligno, el ángel que se opone a Dios. El ‘diablo’ [diabolos] es aquel que ‘se atraviesa’ en el designio de Dios y su obra de salvación cumplida en Cristo”. CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA, 2851