Reparad por los pecados de la humanidad, la ingratitud de los hombres para con Dios

¡Cómo quisiera que la humanidad entera, fijase sus ojos en Mí y no en el mundo!

De las obras de Fray Agustín del Divino Corazón: “Apostolado de Reparación”.

Meditación de las horas nocturnas Jesús dice:

Hijo amado de mi Sacratísimo Corazón:

¡Cómo quisiera que la humanidad entera me adorase y me glorificase como al Dios Uno y Trino! ¡Cómo quisiera que la humanidad entera, fijase sus ojos en Mí y no en el mundo! ¡Cómo quisiera que la humanidad entera, dejara del todo su pecado y viviera en estado de gracia! ¡Cómo quisiera que la humanidad entera, no caminara más en pos de falsos dioses y siguiera las huellas del Crucificado!

Los pecados de toda la humanidad llevados por un solo hombre – La Cháchara

¡Cómo quisiera que la humanidad entera, descubriera mi presencia en la alborada de la mañana y en el ocaso de la tarde! ¡Cómo quisiera que la humanidad entera se desbocara de amor por Mí y cortara con las obras de las tinieblas!, obras que llevan a muchos hombres a no valorar mis prodigios de amor en sus vidas, a no percatarse de mi inmensa misericordia para con ellos, a no pensar que todo lo que tienen es bondad de mis venerables manos, a permanecer sumido en un aletargamiento y somnolencia espiritual, a divagar de un lado para otro sin hallar reposo a sus corazones agitados, a creer que los logros y éxitos alcanzados han sido producto de su propio esfuerzo.

La indiferencia e ingratitud de estas almas son espadas que laceran mi Divino Corazón. Corazón que sólo sabe amar y perdonar. Corazón que se consume en sed de almas. Corazón siempre abierto dispuesto en daros alojo. Corazón que palpita con fuerza ante el arrepentimiento y contrición verdadera. Corazón que espera ser adorado y reverenciado por todas las almas. Corazón rodeado de una corona de espinas porque los hombres no me saben agradecer; son indolentes, apáticos ante mis pulsaciones de amor. Corazón que se desgarra de dolor porque de la mayoría de los hombres sólo recibo desdén e ingratitud.

Consolad, pues, mi agonizante Corazón y dadme todo el amor que no recibo de las creaturas; rendidme tributos de adoración y de alabanza porque, aún así, sigo llamando para que todas las almas vuelvan a Mí.

Estoy dispuesto en perdonarles, en abrasarlas en la llama de mi Amor Divino, en borrarles del libro de sus vidas sus muchísimos pecados, en arroparlas con el Manto de mi Misericordia, para absolverlas de toda culpa, en quitarles los harapos de mendicidad para vestirlas con ropajes de gracia.

Finger Holding Imágenes Y Fotos - 123RF

Alma Reparadora:

Amado Jesús mío: heme aquí de nuevo velando en esta noche, queriéndome sumergir en la llaga de vuestro Sagrado Costado. Llaga que me conducirá a vuestro Divino Corazón.

Corazón que recibirá descanso, alivio a vuestro dolor, fin a vuestra tristeza a través de la meditación en esta hora de reparación nocturna; reparación que hago con todo el amor de mi pobre corazón porque Vos lo merecéis todo; reparación que habrá de subir como incienso ante la presencia del Padre.

Reparación que se convertirá en una plegaria porque no sois amado, no sois adorado, no sois glorificado por todos los hombres de la tierra. Reparación que habrá de extenderse en el mundo entero como preparación para vuestra segunda llegada. Llegada que está muy próxima. Reparación que abrirá las puertas de la Nueva Jerusalén.

Amado Jesús mío:

heme aquí de nuevo velando en esta noche.

Vuestras palabras despiertan mi espíritu para reparar toda mi vida por los pecados de la humanidad, para ofrecerme si fuese posible como holocausto y ofrenda de amor a vuestra Misericordia y Justicia Divina.

Amado Jesús mío:

heme aquí de nuevo velando en esta noche, ya que quiero reparar la ingratitud de los hombres para con vuestra Celestial Majestad. Hombres que, aún, no han descubierto la perla de gran valor. Hombres que andan cegados por su orgullo intelectual. Hombres que no saben valorar vuestras gracias, vuestra infinita bondad para con todas las creaturas.

Amado Jesús mío:

heme aquí de nuevo velando en esta noche; noche embellecida por el cielo tapizado de estrellas. Noche engalanada por los destellos de la luna llena; noche sombría para las almas que, aún, no se han dejado seducir por vuestras palabras; noche mustia para los ingratos que desprecian vuestros llamamientos de amor.

Amado Jesús mío:

heme aquí de nuevo velando en esta noche, elevando rogativas al cielo, pidiendo al Padre Eterno que derrame lluvias de amor sobre toda la tierra para ver si así las almas os reconocen como a su Señor, como al Creador de todo cuanto existe, como la brújula que orienta y da sentido a la vida. Como el capitán que impide que el barco naufrague en alta mar. Como el Rey del más alto linaje que merece trono de gloria, muestras de agradecimiento por vuestras mercedes.

3. Oración Final Jesús mío, Amantísimo y Dulcísimo Salvador:

permitidme que os ofrezca y que ofrezca por Vos al Padre Eterno, la Preciosísima Sangre y Agua salida de la herida abierta en Vuestro Divino Corazón en el árbol de la Cruz. Dignaos aplicar eficazmente esta Sangre y esta Agua a todas las almas, en particular a los pobres pecadores y a la mía. Purificad, regenerad, salvad a todos los hombres con el auxilio de vuestros méritos. Concedednos finalmente, oh Jesús, entrar en vuestro Amantísimo Corazón y habitar en él para siempre. Amén.(Una vez terminado nuestra oración nocturna pediremos a nuestro ángel de la guarda que siga en oración reparando por nosotros ante el Santísimo Sacramento durante la noche)

Repara, orando con los brazos en cruz

Hijo amado; repara por todos los pecados que se cometerán durante la noche; tengo frío, déjame entrar en tu corazón, caliéntame con el fuego de la oración; repara, porque muchos de mis hijos se preparan para salir a buscar diversión, supuesta felicidad.Repara, porque en esta noche seré maltratado, cruelmente azotado, seré de nuevo desvestido por los pecados de impureza, de lascivia. Repara, porque en esta noche seré de nuevo crucificado, me darán a beber del cáliz de la amargura.

Agustín, haz muchos Actos de Amor, reza con los brazos en cruz.Te necesito como centinela en el Santísimo, no quiero estar solo; regálame parte de tu tiempo y consuela mi agonizante Corazón; seca mis lágrimas y ámame en reparación por los que no me aman.Póstrate a los pies de mi Santa Cruz y pide perdón por un mundo despiadado, apartado de mis leyes; Satanás ha sembrado caos en el corazón de mis hijos que me han sido arrebatados por sus seducciones, por sus engaños.