San Antonio De Padua y La mula Del Hereje

La creación reconoce la presencia real de Dios en la Eucaristía. Milagro Eucarístico de Rimini, 1227.
¿Por qué arrodillarse frente a Cristo en la Eucaristía?

9.”Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el Nombre, que está sobre todo nombre. 10.Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, 11.y toda lengua confiese que Cristo Jesús es SEÑOR para gloria de Dios Padre.”

Filipenses 2, 9-11

“En el templo se adora al Señor, y éste es el punto más importante. Creo (humildemente lo digo) que quizás nosotros, cristianos, hemos perdido un poco el sentido de la Adoración. (…) El centro es allí donde está Dios, y nosotros adoramos a Dios.”

Papa Francisco
Vble. Carlo Acutis

El caso que nos ocupa involucra a San Antonio de Padua que fue uno de los Santos más fervorosos amantes de Jesús Sacramentado. Y Jesús le recompensó este afecto eucarístico valiéndose de él para comprobar con un gran milagro el dogma de su presencia real en el Sacramento del Altar.

Por dondequiera que pasaba, san Antonio de Padua era el flagelo de los herejes en virtud del maravilloso don con que refutaba sus objeciones y desenmascaraba sus calumnias contra la fe católica.

Film El Guerrero de Dios

13 datos curiosos de San Antonio de Padua
13 singularidades del Santo de los Milagros.

1. Se llamaba Fernando de Bulloes y Taveira de Azevedo. A los 25 años adoptó el nombre de Antonio cuando se hizo franciscano.

2. Fue agustino antes de ser franciscano. A los 15 años, ingresó en los Canónigos Regulares de San Agustín. Diez años después, ingresó en los Frailes Menores Franciscanos.

3. Quiso ser mártir y decidió ingresar en los Frailes Menores para predicar a los sarracenos y sufrir por amor a Cristo. Se fue a Marruecos, pero debido a una severa enfermedad tuvo que retornar.

4. Era un gran predicador, tenía una voz clara y fuerte, talante imponente, memoria prodigiosa y un profundo conocimiento, el espíritu de profecía y un extraordinario don de milagros.

5. Por regla general, a partir del siglo XVII, se ha representado a San Antonio con el Niño Jesús en los brazos; ello se debe a un suceso que tuvo mucha difusión y que ocurrió cuando San Antonio estaba de visita en la casa de un amigo. En un momento dado, éste se asomó por la ventana y vio al santo que contemplaba, arrobado, a un niño Jesús hermosísimo y resplandeciente que sostenía en sus brazos.

6. Su fama de obrar actos prodigiosos nunca ha disminuido, y aún en la actualidad, es reconocido como el más grande taumaturgo de todos los tiempos.

7. En Padua ocurrió uno de sus milagros más famosos, el del pie amputado. Un joven de nombre Leonardo, en un arranque de ira, pateó a su propia madre. Arrepentido, le confesó su falta a San Antonio quien le dijo: “El pie de aquel que patea a su propia madre, merece ser cortado.” Leonardo corrió a casa y se cortó el pie. Enterado de esto, San Antonio tomó el miembro amputado del joven y milagrosamente lo juntó al cuerpo.

8. Otro milagro muy conocido es el de la disputa entre una mujer y un hombre. La mujer decía que el hombre era el padre de su bebé, pero éste decía que el niño era hijo de otro hombre y que no se quería hacer cargo. Entonces San Antonio que pasaba por ahí, al ver el pleito, le preguntó al bebe, “¿Quién es tu padre?”, el bebe con voz de hombre adulto señaló a su padre y dijo “Este es mi padre”. Desde aquel día, el padre del bebé se hizo cargo de su hijo.

9. En ocasiones, se le presenta a San Antonio con un lirio en las manos y también junto a una mula que, según la leyenda, se arrodilló ante el Santísimo Sacramento que mostraba el Santo; la actitud de la mula fue el motivo para que su dueño, un campesino escéptico, creyese.

10. Su canonización fue la más rápida de la historia. El Papa Gregorio IX lo canonizó menos de un año después de su muerte en Pentecostés el 30 de Mayo de 1232. Cuando fue canonizado, el Papa Gregorio IX  pronunció la antífona “O doctor optime” en su honor y, de esta manera, se anticipó en siete siglos a la fecha del año 1946, cuando el Papa Pío XII declaró a San Antonio “Doctor de la Iglesia”.

11. León XII lo llamó “el Santo de todo el mundo” porque por todas partes se puede encontrar su imagen y devoción. Es patrón, entre otros, de los pobres, viajeros, albañiles, panaderos y papeleros.

12. Se le invoca para pedir un buen esposo o esposa.

13. San Antonio es el patrón de los pobres y, ciertas limosnas especiales que se dan para obtener su intercesión, se llaman “pan de San Antonio”; esta tradición comenzó al practicarse en 1890.

Por dondequiera que pasaba, san Antonio de Padua era el flagelo de los herejes en virtud del maravilloso don con que refutaba sus objeciones y desenmascaraba sus calumnias contra la fe católica.

En el año 1227 Predicaba San Antonio de Padua en Rímini (Italia), situada junto al Adriático, entre los ríos Marechia y Ansa, era una de las ciudades principales de Italia, y en la cual los *herejes patarinosse habían hecho más fuertes,  desfigurando el dogma de la presencia real, reduciendo la Eucaristía a una simple cena conmemorativa.

LOS HEREJES PATARINOS

Los herejes patarinos (así se denominaba a los cátaros en el norte de Italia) habían, entre otros, desfigurado completamente el dogma de la presencia real, reduciendo la Eucaristía a una simple cena conmemorativa.

Con esto herían a la Iglesia en lo que le era más vital, ya que la Eucaristía es precisamente el centro del corazón de la Iglesia, y de este Sagrado Corazón le fluye la sangre y la vida, se irradia la luz de la verdad, la llama del amor y se derivan todas las gracias. Rímini, situada junto al Adriático, entre los ríos Marechia y Ansa, era una de las ciudades principales de Italia donde los mencionados herejes se habían hecho más fuertes.

 Allí fue a predicar San Antonio de Padua e ilustró tan plenamente la realidad de la presencia de Jesús en la Hostia Santa, que aquellos herejes se hubieran convertido con sólo la predicación del Santo de no haberlo impedido algunos jefes de aquella secta.

El efecto de su predicación fue notable tanto entre los católicos como entre los cátaros; cabe destacar la conversión de Bonovillo, veterano dirigente cátaro.
Milagro de los Peces

1223: Predica en Rímini, único de los lugares evangelizados por Antonio al que se refieren las fuentes históricas. Antonio se enfrentó con el Evangelio vivido coherentemente, las discusiones públicas, las exhortaciones al pueblo y los consejos personales.

Cabe destacar la conversión de Bonovillo, veterano dirigente cátaro, treinta años tenía envuelto en sus redes del error y de la infidelidad. El cual, aceptada la penitencia, obedeció sinceramente hasta el fin de sus días a los mandatos de la Santa Iglesia de Roma.

Aquí ocurren los milagros de la predicación a los peces, y el de la borrica que adora la Eucaristía (este último otros lo sitúan en Toulouse, dos años más tarde).

Eliseo García Nieto, periodista y cineasta, fotógrafo de prensa,  escribió un voluminoso libro sobre burros llamado Hermano asno.  

De todos los animales que pueblan la Tierra, solo dos tienen un simbolismo capaz de representar lo mejor y lo peor. Hablamos del hombre y del burro. Ambos pueden ser símbolo de trabajo, de esfuerzo, de ternura, de fidelidad, de abnegación… Pero también son símbolo de la lujuria, la tozudez, la estupidez…

Eliseo García Nieto

Relato del Asno

Así relata el hecho el Hermano Asno, de la Orden Franciscana Seglar. Fraternidad de la Purísima Concepción de Celaya:

“Cada vez que reviso mi historia familiar, encuentro la presencia de algún antepasado mío en escenas de la historia de la Iglesia Católica, como ya en algunos otros espacios he narrado aquí. La novedad para mí es saber -porque no lo sabía, burro al fin- que las mulas también son parte de mi parentela.

Mi mamá, la hermana Asna me explicaba que el amor no tiene fronteras y en alguna ocasión un tío bisabuelo mío, Asnaldo, se casó con una yegua fina y de esta unión salió una especie medio rara que los arrieros conocen como mula.

Fue precisamente una de estas criaturas, quien se vio involucrada en un hecho trascendental e histórico, aparte de que se les señala como seres que tienen fuerza y capacidad para cargar y las que hicieron posible el transporte de mercancías a todo lo largo y ancho de la Nueva España y otras partes del mundo.

Bueno, el asunto a tratar aquí no es la capacidad de flete de las mulas, sino que precisamente por llevar en la sangre parte de nuestra burrez, también llevan el amor por y de Cristo en su corazón, mitad jumento mitad caballo.

Prueba de ello es esto: las que mejor saben ponerse de rodillas frente a Cristo, son precisamente las mulas. Esa es una de las gracias que tienen estos parientes.

 Mientras que nosotros, los burros tuvimos la dicha de cargar en el lomo al Rey de Reyes, Jesucristo Señor Nuestro, las mulas son todavía más humildes: se ponen de rodillas ante Él y lo adoran.

Dios nos conceda a todos tener la humildad de una mula para saber ponernos de rodillas cuando pasa frente a nosotros la Sagrada Eucaristía o a la hora de la consagración durante la Santa Misa, ya que Él esta ahí, con su presencia viva, patente, real, del cuerpo, alma y divinidad de Cristo, el único y verdadero Rey y Maestro de este cabezón mundo que pareciera quererse alejar más del Señor, quien todos los días toca a nuestro corazón.

Fue precisamente una mula, la que le demostró a un hombre rico y a un pueblo de Italia, que antes de comer, primero está Dios y que antes de sentarse a disfrutar los alimentos, primero hay que rezar y dar gracias a Dios.

Aclaro que las mulas no se sientan, se echan, y para comer lo hacen paradas en cuatro patas, así como yo.

Fundamento esto, como hermano franciscano que soy, con lo siguiente. No podía dejar pasar ante la Fiesta del Cuerpo de Cristo y el inicio del mes del Sagrado Corazón de Jesús un hecho que le tocó vivir a un hermano fraile nuestro: San Antonio de Padua y a una parienta italiana mía, y que se vieron involucrados para desengañar a aquellos que se expresan tan despectivamente de la Hostia consagrada llamándola de las más irreverentes maneras y burlándose de lo más valioso y sagrado que tenemos los cristianos católicos, la Sagrada Eucaristía.

En la biografía de nuestro hermano San Antonio de Padua, conocida como La Asidua, se cita la conversión de un hereje cátaro a raíz del milagro eucarístico en el que se ve involucrado el Doctor Evangélico, como es conocido este taumaturgo santo, acaecido en la ciudad de Rimini.

EL DESAFÍO DE UN MILAGRO QUE DEMUESTRE LA REAL PRESENCIA

Este milagro eucarístico fue obrado directamente por San Antonio de Padua, luego de haber sido  desafiado, por un cierto Bonovillo, en la demostración clara sobre la verdad de la real presencia de Jesús en la Eucaristía.

Bonovillo, y por su posición social, formación y elocuencia gozaba de gran prestigio. Por lo mismo, él fue quien levantó la voz de protesta luego de ver agotados sus argumentos.

La larga discusión terminó por recaer sobre el Augusto Sacramento de la Eucaristía.

Antonio, en su predicación, ilustró plenamente la realidad de la presencia de Jesús en la Hostia Santa. Más los jefes de la herejía no aceptaban las razones del Santo e intentaban rebatir sus argumentos.

Luego de grandes dificultades, el defensor del error fue reducido al silencio. Pero, si bien estaba derrotado no se había convertido; y entonces Bonovillo recurrió a un argumento extremo en desafío al santo:

–Dejémonos de palabras y vayamos a los hechos. Si con algún milagro puedes probar frente a todo el pueblo que el cuerpo de Cristo está presente de verdad en la Hostia consagrada, yo renegaré de mis ideas y aceptaré las tuyas.

–Escucha, pues, mi propuesta: tengo una mula en mi casa.

La dejaré encerrada durante tres días sin alimento alguno, y así la traeré a esta plaza.

Entonces, en presencia de todos, le ofreceré una abundante cantidad de avena, y tú le presentarás eso que, según dices, es el cuerpo de Jesucristo.

Si el animal hambriento abandona la comida para correr donde ese Dios que todas las criaturas deben adorar, conforme a tu doctrina, yo creeré de todo corazón la enseñanza de la Iglesia Católica.

El Santo, iluminado e inspirado desde lo alto aceptó la prueba y se retiró a implorar el auxilio de Dios con oraciones, ayunos y penitencias.

El día fijado vino gente de todas partes.

No era posible confundir la plaza en que se realizaría la gran prueba; católicos y herejes la desbordaban, presos de una expectativa fácil de imaginar.

En una capilla cercana, Fray Antonio celebraba la santa Misa con angelical fervor.

Llegó entonces el albigense tirando su mula, mientras un compinche traía el alimento favorito del animal, escoltado por una multitud de herejes que auguraban su victoria.

En ese momento, san Antonio salió de la capilla portando el cáliz con el Santísimo Sacramento.

La plaza quedó en silencio. Dirigiéndose a la mula, el santo clamó con fuerte voz:

–¡En el nombre y por el poder de tu Creador, el que pese a mi indignidad sostengo realmente presente en mis manos, yo te ordeno, pobre animal,  que vengas sin demora a inclinarte humildemente frente a Él, y así los herejes reconozcan que toda criatura se somete a Jesucristo, Dios Creador que el sacerdote católico tiene la honra de hacer descender sobre el altar!

Al mismo tiempo, el albigense puso el montón de avena bajo el hocico de la bestia hambrienta, incitándola a comer.

¡Oh prodigio! Sin prestar atención alguna al alimento que se le ofrecía, sin escuchar más que la voz de Fray Antonio, el animal se inclinó ante el nombre de Jesucristo y después dobló respetuosamente las rodillas ante el Santo que mantenía levantada la Sagrada Hostia, permaneció en esta postura hasta que San Antonio le concedió licencia para que se levantara.

Al ver esto los católicos estallaron en muestras de entusiasmo, al paso que los herejes se sentían aplastados por el estupor y la confusión.

Bonovillo cumplió su promesa y se convirtió de todo corazón a la fe católica, desde ese día se convirtió en uno de los cooperadores más activos del Santo *taumaturgo; los herejes se retractaron de sus errores, y San Antonio, después de dar la bendición con el Santísimo en medio de una tempestad de vítores y aplausos, condujo la Hostia procesionalmente y en triunfo a la iglesia, donde se dieron gracias a Dios por el estupendo portento y conversión de tantos herejes.

@unpasoaldia