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¡DAME A BEBER TU AGUA!

“El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios: y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará el’ hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar” (Catecismo de la Iglesia Católica).