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¿Está Alguno Enfermo entre Vosotros? Santiago 5:13-20

13 ¿Está alguno entre vosotros afligido?  ¿Está alguno alegre?  Cante Alabanzas.

14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros?  Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.

15 Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.

16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados.  La oración eficaz del justo puede mucho.

17 Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.

18 Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.

19 Hermanos, si alguno de vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver,

20 Sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.

 OREMOS POR LOS ENFERMOS QUE PADECEN DE CÁNCER

Padre misericordioso, con gran fe elevamos a ti nuestras oraciones, muy especial por todas aquellas personas que están sufriendo de cáncer. Que no les falte tu compañía, tu amor, tu fuerza y tu gracia. Que por la intercesión de Santa Maria, reciban el consuelo que necesitan y la sanación del cuerpo y alma. † Amén.

ACEPTACIÓN DE LA ENFERMEDAD I

Señor Jesús, la enfermedad ha llamado a la puerta de mi vida: una experiencia dura, una realidad difícil de aceptar. No obstante, te doy gracias por esta enfermedad: me ha hecho tocar con la mano la fragilidad y la precariedad de la humana existencia. Ahora miro todo con otros ojos: lo que soy y lo que tengo, no me pertenece, es un don tuyo. He descubierto qué quiere decir depender, tener necesidad de todo y de todos, no poder hacer nada solo. He vivido la soledad y la angustia, también el afecto y la amistad de tantas personas. ¡Señor!, aunque me es difícil, repito: “!Hágase tu voluntad!”. Te ofrezco mis sufrimientos y los uno a los de Cristo Crucificado. Bendice las personas que me asisten y las que sufren por mí. Amén.

ACEPTACIÓN DE LA ENFERMEDAD II

Ayúdame, Señor, a obtener el fruto espiritual que Tú pretendes con esta enfermedad que me has enviado. Haz que comprenda que las enfermedades del cuerpo me ayudan a conseguir un conocimiento más perfecto del mismo, a desprenderme de todo lo creado y me invitan mediante la espontánea reflexión que trae consigo, sobre la brevedad de la vida, a trabajar con más empeño y seriedad en preparar mi alma para la vida futura donde no existe ni enfermedad ni pena, sino el eterno gozo de tu compañía.

– LETANÍAS DE LOS ENFERMOS –

(Para implorar salud de cuerpo y alma)

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Jesús, óyenos.

Jesús, escúchanos.

Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.

Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad que eres un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Señor Jesús, que curaste al ciego de Betsaida (Mt 8,22) Ten piedad de nosotros.

Señor Jesús que curaste a dos ciegos en Cafarnaúm (Mt 9,27) Ten piedad de nosotros.

Señor Jesús, que curaste a dos ciegos en Jericó (Mt 20,29) Ten piedad de nosotros.

Señor Jesús, que curaste a un ciego y mudo (Mt 12,22) Ten piedad de nosotros.

Señor Jesús, que curaste al sordomudo en Decápolis (Mt 7,34) Ten piedad de nosotros.

Señor Jesús, que curaste a un leproso en Galilea (Mt 1,41) Ten piedad de nosotros.

Señor Jesús, que curaste a diez leprosos en Galilea (Lc 17,11) Ten piedad de nosotros.

Señor Jesús, que curaste al paralítico de Cafarnaúm (Mt 9,1) Ten piedad de nosotros.

Señor Jesús, que curaste al paralítico de la piscina (Jn 5,1) Ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, óyenos Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.

ORACIÓN PARA GOZAR DE SALUD

Señor Jesús, tú eres la plenitud de la vida, tú eres la salud de los enfermos. Me pongo ante tu presencia, me pongo bajo tu amparo y me pongo bajo tu misericordia. Permíteme gozar de la salud del cuerpo y alma…

Te pido por mis familiares, amigos y por todos los que están sufriendo por alguna enfermedad, has que vuelvan a encontrar la salud, que su fe crezca y se vayan abriendo a las maravillas de tu amor, para que también sea testigos de tu poder y de tu compasión Divina.

Te pido por todos los que sufren en su cuerpo, ten compasión de los que sufren en su corazón y de los que sufren en su alma.

Sánanos, Señor Jesús, te lo pedimos Jesús, por el poder de tus santas llagas, por tu santa cruz y por tu preciosa sangre, sánanos, Señor.

† Amén.

Fuente: @cadenajesusmaria

Oración por los enfermos del Padre Emiliano Tardiff

Señor Jesús, creemos que estás vivo y resucitado. Creemos que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar y en cada uno de nosotros.

Te alabamos y te adoramos, por venir hasta nosotros como pan vivo bajado del cielo.
Tú eres la plenitud de la vida.
Tú eres la resurrección y la vida.
Tú eres, Señor, la salud de los enfermos.

Hoy queremos presentarte a todos los enfermos, porque para Ti no hay distancia ni en el tiempo ni en el espacio.

Tú eres el eterno presente y Tú los conoces. Ahora, Señor, te pedimos que tengas compasión de ellos, para que todos reconozcan que Tú estás vivo en tu Iglesia hoy; y que se renueve su fe y su confianza en Ti; te lo suplicamos, Jesús.

Ten compasión de los que sufren en su cuerpo, de los que sufren en su corazón y de los que sufren en su alma que están orando y oyendo los testimonios de lo que Tú estás haciendo por tu Espíritu renovador en el mundo entero.

Ten compasión de ellos, Señor.
Desde ahora te lo pedimos.
Bendícelos a todos y haz que muchos vuelvan a encontrar la salud, que su fe crezca y se vayan abriendo a las maravillas de tu amor, para que también ellos sean testigos de tu poder y de tu compasión.

Te lo pedimos, Jesús, por el poder de tus santas llagas, por tu santa cruz y por tu preciosa sangre. Sánalos, Señor.
Sánalos en su cuerpo, sánalos en su corazón, sánalos en su alma. Dales vida y vida en abundancia.

Te lo pedimos por intercesión de María Santísima, tu madre, la Virgen de los Dolores, quien estaba presente, de pie, cerca de la cruz. La que fue la primera en contemplar tus santas llagas y que nos diste por madre.

Tú nos has revelado que ya has tomado sobre Ti todas nuestras dolencias y por tus santas llagas hemos sido curados.

Hoy, Señor, te presentamos en fe a todos los enfermos que nos han pedido oración y te pedimos que los alivies en su enfermedad y que les dés la salud.

Te pedimos por la gloria del Padre del cielo, que sanes a los enfermos que van a leer esta oración. Haz que crezcan en la fe, en la esperanza, y que reciban la salud para gloria de tu Nombre.

Para que tu Reino siga extendiéndose más y más en los corazones, a través de los signos y prodigios de tu amor. Todo esto te lo pedimos Jesús, porque Tú eres Jesús, Tú eres el Buen Pastor y todos somos ovejas de tu rebaño.

Estamos tan seguros de tu amor, que aún antes de conocer el resultado de nuestra oración en fe, te decimos: gracias Jesús por lo que Tú vas a hacer en cada uno de ellos.

Gracias por los enfermos que Tú estás sanando ahora, que Tú estás visitando con tu misericordia. Gracias, Jesús, por lo que Tú vas a hacer.

Lo depositamos en tus manos desde hoy y te pedimos que lo sumerjas en tus santas llagas. Que lo cubras con tu sangre divina, y que a través de este mensaje tu corazón de Buen Pastor hable a los corazones de tantos enfermos que van a leerlo. ¡Gloria y alabanza a Ti, Señor!

Oración breve por los enfermos

Señor Jesucristo, que para redimir a los hombres y sanar a los enfermos quisiste asumir nuestra condición humana, mira con piedad a N., que está enfermo y necesita ser curado en el cuerpo y en el espíritu.
Reconfórtalo con tu poder para que levante su ánimo y pueda superar todos sus males; y, ya que has querido asociarlo a tu Pasión redentora, haz que confíe en la eficacia del dolor para la salvación del mundo.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Oración breve por un enfermo grave

Señor Jesucristo, Redentor de los hombres, Que en tu pasión quisiste soportar nuestros sufrimientos Y aguantar nuestros dolores; te pedimos Por N., que está enfermo(a); tú que lo (a) has redimido Aviva en él (ella) la esperanza de su salvación Y confortar su cuerpo y su alma. Tú que vives Y reinas por los siglos de los siglos. Amén. A ti recurro, oh san José, protector de los moribundos, Que a tu muerte estuvieron presentes Jesús Y María. Por el amor que tenías a ellos, te Pido por este (a) hermano (a) nuestra (a), que se encuentra en el momento de la agonía, bajo tu protección, líbralo (a) de las insidias del enemigo, Y libre ya de la muerte eterna, llegue a la gloria Eterna. Amén.

Oración de un enfermo por su familia

Señor Jesús, amigo mío: Hoy quiero pedirte por mi familia. Mi enfermedad ha trastornado todo; Los veo preocupados a pesar de sus esfuerzos Por mostrarse serenos tienen que distribuir su tiempo entre el trabajo y las preocupaciones diarias y mi atención Sufren, me doy cuenta; A veces, se impacientan; lo comprendo; Otras, veo que su esperanza decrece. Señor, ¡te doy gracias por mi familia! ¡Cuántos enfermos no la tienen! Señor, ¡te pido por mi familia! Dales fuerza, serenidad, paz y esperanza págales tú, con tu amor, Todo lo que hacen por mí. Ojalá yo pueda aparecer ante sus ojos, Como si fueras tú mismo el enfermo, El que sufre, el que necesita misericordia. Señor, ¡te pido por mi familia! Bendícela, únela, ayúdala a crecer en el amor; Que te conozcan cada día más Para que tú inspires sus actos y toda su vida. Amén.

Oración a la Virgen de Lourdes por un enfermo

Oh amabilísima Virgen de Lourdes, Madre de Dios y Madre nuestra! Llenos de aflicción y con lágrimas fluyendo de los ojos, acudimos en las horas amargas de la enfermedad a vuestro maternal corazón, para pediros que derraméis a manos llenas el tesoro de vuestras misericordias sobre nosotros.

Indignos somos por nuestros pecados de que nos escuchéis: pero acordaos, os diré con vuestro siervo San Bernardo, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a Vos haya sido abandonado de Vos.¡Madre tierna! ¡Madre bondadosa! ¡Madre dulcísima! Ya que Dios obra por vuestra mano curaciones sin cuento en la Gruta prodigiosa de Lourdes, sanando tantas víctimas del dolor, guardad también una mirada de bendición para nuestro pobre enfermo… Alcanzadle de vuestro Divino Hijo Jesucristo la deseada salud, si ha de ser para mayor gloria de Dios. Pero mucho más alcanzadnos a todos el perdón de nuestros pecados, paciencia y resignación en los sufrimientos y sobre todo un amor grande y eterno a nuestro Dios prisionero por nosotros en los Sagrarios.
Amén.

Virgen de Lourdes, rogad por nosotros.
Consuelo de los afligidos, rogad por nosotros.
Salud de los enfermos, rogad por nosotros.

Rezar tres Avemarías.

Fuente: Proyectoemaús.com

Categorías:depresión Espiritualidad Oraciones Salud Salud Emocional

unpasoaldia

Un caminante en la fe, obediente a la Santa Iglesia y en espera de la conquista del Santo Cielo

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